Un virus nuevo de la influenza H1N1 (gripe porcina)

Un virus nuevo de la influenza H1N1 (gripe porcina)

 

La nueva influenza A (H1N1) es un nuevo virus de la influenza de origen porcino que se detectó por primera vez en abril del 2009.

Este virus está infectando a personas, se está propagando de persona a persona y ha generado un brote de la enfermedad que va en aumento.

 

Se está reportando un número creciente de casos a nivel internacional.

Se cree que la nueva influenza A (H1N1) se transmite de la misma forma en que se propaga la influenza estacional; principalmente a través de la tos y los estornudos de las personas que están enfermas con el virus.

 

Se desconoce en este momento qué tan grave será este brote del virus nuevo H1N1 en términos de casos de enfermedad y muertes comparado con otros virus de la influenza.

 

Debido a que este virus es nuevo, la mayoría de las personas no tendrán inmunidad por lo que la enfermedad puede ser más grave y propagarse en forma más generalizada.

 

Además, en la actualidad no hay una vacuna que proteja contra el nuevo virus H1N1.

 

Se anticipa que en los próximos días y semanas habrá más casos, más hospitalizaciones y más muertes a nivel internacional, asociadas a este nuevo virus.

 

 

Qué hacer si presenta síntomas similares a los de la influenza

Información general

 

El virus de la influenza H1N1 está causando enfermedades en las personas infectadas, en la mayor parte de los países del mundo.

 

Los Principales centros internacionales, para el control y la prevención de enfermedades, anticipan que se van a seguir presentando casos de enfermedades por algún tiempo.

 

Como consecuencia, usted o personas cerca de él infectado, pueden enfermarse.

 

De ser así, usted debe reconocer los síntomas y saber qué hacer.

Síntomas

Los síntomas

Los síntomas de este virus nuevo de la influenza H1N1 en las personas son similares a los síntomas de la influenza o gripe estacional e incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, moqueo o secreción nasal, dolores en el cuerpo, dolor de cabeza, escalofríos y fatiga.

 

Una cantidad significativa de personas infectadas por este virus también han informado tener vómito y diarrea.

 

En este momento no se conocen los grupos de personas que corren un alto riesgo de contraer la nueva influenza H1N1, pero es posible que sean los mismos que sufren complicaciones por la influenza estacional.

 

Las personas más propensas a sufrir complicaciones graves debido a la influenza estacional incluyen a las personas de 65 años de edad o más, los niños menores de 5 años, las mujeres embarazadas y las personas de cualquier edad con afecciones crónicas (como asma, diabetes o enfermedades cardiacas) y las personas inmunodeprimidas (por ejemplo las que toman medicamentos inmunodepresores, las infectadas por el VIH).

 

Evite el contacto con otras personas

Si usted está enfermo, es posible que permanezca enfermo por una semana o más.

Debe quedarse en su casa y evitar el contacto con otras personas excepto para buscar atención médica.

Si sale de su casa para buscar atención médica, póngase una mascarilla o cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuando tosa o estornude.

 

Por lo general, evite el contacto con otras personas, si es posible, para no contagiar su enfermedad.

 

En estos momentos, se considera que este virus tiene las mismas propiedades de propagación que los virus de la influenza o gripe estacional.

Con la influenza estacional, los estudios han demostrado que las personas pueden transmitir la infección desde el primer día antes de que manifiesten los síntomas hasta 7 días después de que se enfermen.

 

Los niños

En particular los niños pequeños, pueden ser potencialmente contagiosos por periodos más largos.

 

Tratamiento disponible para las personas gravemente enfermas

Se prevé que la mayoría de las personas se recuperarán sin necesidad de atención médica.

 

Si tiene una enfermedad grave

Si tiene una enfermedad grave o si tiene un alto riesgo de tener complicaciones por la influenza, contacte a su proveedor de cuidados médicos o busque atención médica.

Su proveedor de atención médica determinará si es necesario hacerle pruebas de detección de la influenza o darle tratamiento.

Tenga en cuenta que si la influenza se propaga en forma generalizada, habrá poca necesidad de hacerles pruebas a las personas, por lo que es posible que su proveedor de atención médica decida no hacerle pruebas para la detección del virus de la influenza.

 

Los medicamentos antivirales

Los medicamentos antivirales se pueden administrar para el tratamiento de aquellas personas gravemente enfermas con influenza.

Estos medicamentos antivirales son medicamentos recetados (comprimidos, en forma líquida o en inhalador) que combaten los virus de la influenza, incluidos los de la influenza H1N1.

Estos medicamentos deben ser recetados por un proveedor de atención médica.

 

Los medicamentos

Existen dos medicamentos antivirales contra la influenza que se recomiendan para el uso contra la influenza H1N1.

Estos medicamentos que se usan para tratar la influenza H1N1 se llaman oseltamivir (nombre comercial Tamiflu®) y zanamivir (Relenza®).

 

Si se propagara

Al propagarse la influenza H1N1, podría haber escasez de estos medicamentos antivirales.

Por lo tanto, estos medicamentos se administrarán primero a aquellas personas hospitalizadas o que tienen riesgo alto de complicaciones.

Los medicamentos actúan mejor si de administran entre los dos días de la aparición de la enfermedad pero se pueden usar después, si la enfermedad es grave o se presenta en personas con un alto riesgo de tener complicaciones.

 

Lo que no se debe hacer

No se debe suministrar aspirina o productos que contengan aspirina (p. ej. subsalicilato de bismuto – Pepto Bismol) a ningún caso, presunto o confirmado, de infección por el nuevo virus de la influenza tipo A (H1N1) que tenga 18 años de edad o menos debido al riesgo de sufrir el síndrome de Reye. –pag. 7

 

Solo para aliviar

Para aliviar la fiebre, se recomienda el uso de otros antipiréticos como el acetaminofeno o medicamentos antiinflamatorios no esteroideos.

 

Revise los ingredientes en las etiquetas

Revise los ingredientes en las etiquetas de los medicamentos contra el resfriado y la influenza que se venden sin receta médica para ver si contienen aspirina.

 

Los adolescentes

Los adolescentes que tienen influenza pueden tomar medicamentos sin aspirina, como acetaminofeno (Tylenol®) e ibuprofeno (Advil®, Motrin®, Nuprin®), para aliviar los síntomas.

Los niños menores de 4 años

Los niños menores de 4 años de edad no deben tomar medicamentos para el resfriado que se venden sin receta médica sin que se consulte primero con un proveedor de atención médica.

 

Signos de advertencia

 

Signos de advertencia que requieren de atención médica de emergencia

Si se enferma y presenta alguno de los siguientes signos de advertencia, busque atención médica de inmediato.

 

En los niños

En los niños, algunos de los signos de advertencia que requieren atención médica inmediata son:

 

  • Respiración agitada o dificultad para respirar.
  • Color azulado o grisáceo en la piel.
  • No está tomando suficientes líquidos.
  • Vómitos fuertes o constantes.
  • No quiere despertarse ni interactuar con los otros.
  • Que el niño esté tan molesto que no quiera que lo carguen.
  • Los síntomas similares a los de la influenza o gripe mejoran pero luego regresan con fiebre y una tos peor.

 

En los adultos

En los adultos, algunos de los signos de advertencia importantes que requieren atención médica inmediata son:

 

  • Dificultad para respirar o falta de aliento.
  • Dolor o presión en el pecho o el abdomen.
  • Mareo repentino.
  • Confusión.
  • Vómitos fuertes o constantes.
  • Los síntomas similares a los de la influenza o gripe mejoran pero luego regresan con fiebre y una tos peor.

 

Proteja a su familia y a su comunidad

 

Proteja a su familia y a su comunidad y protéjase a usted mismo

Manténgase informado.

Los funcionarios de salud deben de proporcionar más información conforme esté disponible.  

 

Cúbrase la nariz y la boca con un pañuelo desechable cuado tosa o estornuda. Bote el pañuelo usado a la basura.

 

Lávese con frecuencia las manos con agua y jabón, en especial después de toser o estornudar.

Los desinfectantes a base de alcohol también son eficaces.

Evite tocarse los ojos, la nariz o la boca.

 

La manera en que se propagan los gérmenes

 

Esta es la manera en que se propagan los gérmenes:

 

  • Evite el contacto cercano con las personas enfermas.
  • Si está enfermo, quédese en casa durante 7 días a partir del comienzo de los síntomas o hasta que hayan pasado 24 horas desde que desaparecieron los síntomas, el tiempo que sea mayor.
  • Manténgase alejado de otras personas que vivan en la casa lo más que pueda. Esto se hace para evitar infectar a otras personas y propagar más el virus.
  • Infórmese más sobre cómo cuidar de una persona que está enferma
  • Siga las recomendaciones de las autoridades de salud pública sobre los cierres de escuelas, el evitar multitudes y la toma de medidas de distanciamiento social.

 

Creando un plan de emergencia

 

Usted puede prepararse para la influenza pandémica ahora. Debe conocer la magnitud de lo que podría suceder durante el brote de una pandemia y cuáles son las medidas que puede tomar para ayudar a disminuir el impacto de una influenza pandémica sobre usted y su familia.

Esta lista le ayudará a reunir la información y los recursos que pueda necesitar en el caso de una gripe pandémica.

 

Planificar para una pandemia:

 

  1. Haga una reserva de agua y alimentos para dos semanas. Si durante una pandemia usted no puede llegar a una tienda o si las tiendas ya no tiene provisiones, será importante que usted tenga esas provisiones a mano. Esto puede resultar útil en otros tipos de emergencias como por ejemplo los cortes de energía y los desastres.
  2.  Controle periódicamente sus medicamentos por receta habituales para asegurarse un suministro continuo de las mismas en su hogar.
  3.  Tenga a mano otros medicamentos sin prescripción y otros suministros médicos, entre otros analgésicos, remedios para el estómago, medicamentos para la tos y el resfrío, líquidos con electrólitos y vitaminas.
  4.  Hable con los demás miembros de la familia y sus seres queridos sobre cómo serían atendidos si se llegaran a enfermarse o qué necesitarían para cuidarlos en su casa.
  5.  Participe como voluntario en los grupos locales para prepararse y colaborar con las respuestas de emergencia.
  6.  Participe junto a su comunidad mientras trabaja para prepararse para una influenza pandémica.

 

Limitar la diseminación de gérmenes y prevenir la infección:

 

  1. Enséñeles a sus niños que se laven las manos con agua y jabón y que lo hagan con frecuencia y dé el ejemplo del comportamiento correcto.
  2. Enséñeles a sus niños a cubrir su boca con pañuelos al toser o estornudar y asegúrese que les da el ejemplo.
  3.  Enséñeles a sus niños a mantenerse lo más alejado posible de los demás si están enfermos.
  4. Permanezcan en sus hogares y no asistan al trabajo o a la escuela si se encuentran enfermos.

 

El Síndrome de Reye

¿Qué es el síndrome de Reye?

 

El síndrome de Reye es un trastorno que afecta el balance químico normal del cuerpo, lo que ocasiona un daño al cerebro, los riñones y el hígado.

 

A medida que aumenta la inflamación en el cerebro, la presión dentro de la cabeza también puede aumentar. Este aumento de presión en la cabeza produce cambios neurológicos en el niño.

 

Tiene un comienzo muy rápido que puede ocasionar un estado de coma o la muerte del niño en cuestión de horas a partir de la aparición de los síntomas.

¿Cuál es la causa del síndrome de Reye?

Aún se desconoce la causa exacta del síndrome de Reye. Los casos más frecuentes de este síndrome están asociados a una infección viral contraída de las siguientes fuentes:

 

  • infección respiratoria – del 60 al 75 por ciento de los casos
  • varicela – del 15 al 30 por ciento de los casos
  • diarrea – del 10 al 15 por ciento de los casos

 

El síndrome de Reye generalmente afecta a niños entre los 4 y 12 años de edad, y es más común que se presente a los seis años.

 

Algunos estudios muestran que existe una relación entre el síndrome de Reye y la ingesta de productos que contienen aspirina por parte de niños que padecen una enfermedad viral. Por consiguiente, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) y la Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics, AAP) han dado a conocer al público en general una serie de advertencias sobre la relación que existe entre la aspirina y el síndrome de Reye. Los padres no deberían dar aspirina a sus hijos, a menos que lo indique el médico.

 

¿Cuáles son los síntomas del síndrome de Reye?

A continuación se enumeran los síntomas más comunes del síndrome de Reye. Sin embargo, cada niño puede experimentarlos de una forma diferente.

El niño puede padecer una enfermedad viral como una infección respiratoria, varicela o diarrea antes de experimentar síntomas causados por el síndrome de Reye. Los síntomas pueden incluir:
 

  • fontanela tensa o abultada (punto blando localizado en la parte superior de la cabeza de los bebés)
  • somnolencia o letargo
  • vómitos súbitos y prolongados
  • comportamiento combativo
  • respiración y frecuencia cardiaca rápidas
  • convulsiones
  • coma
  • presión intracraneana aumentada
  • aumento de la irritabilidad
  • llanto agudo

Los síntomas del síndrome de Reye pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas médicos. Siempre consulte al médico de su hijo para el diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el síndrome de Reye?

El diagnóstico del síndrome de Reye se realiza luego del comienzo repentino de síntomas específicos y una vez realizados los exámenes de diagnóstico. Durante el examen físico, el médico solicitará los antecedentes médicos completos de su hijo. El médico tal vez pregunte si recientemente el niño ha sufrido un resfriado u otra enfermedad viral y si ha tomado aspirina o algún medicamento que la contenga.

Para confirmar el diagnóstico del síndrome de Reye es posible que se lleven a cabo los siguientes exámenes:
 

  • análisis de sangre y prueba de la función hepática

  • análisis de orina y de heces

  • biopsia de hígado – se extrae del hígado una pequeña cantidad de tejido y se la estudia para diagnosticar distintas enfermedades,

     

  • electroencefalograma (EEG) – procedimiento que registra la actividad eléctrica continua del encéfalo mediante electrodos adheridos al cuero cabelludo.

     

  • punción lumbar (punción raquídea) – se coloca una aguja especial en la región lumbar, en el interior del conducto raquídeo (región que rodea la médula espinal). Por medio de este procedimiento se puede medir la presión que existe en el conducto raquídeo y en el cerebro. También puede extraerse una pequeña cantidad de líquido cefalorraquídeo (LCR, líquido que baña el cerebro y la médula espinal de su hijo) y enviarla al laboratorio para comprobar la presencia de una infección o algún otro tipo de problema.

Tratamiento de síndrome de Reye:

El tratamiento específico para el síndrome de Reye será determinado por el médico de su hijo basándose en lo siguiente:
 

  • la edad de su hijo, su estado general de salud y sus antecedentes médicos
  • la gravedad del trastorno
  • la tolerancia de su hijo a determinados medicamentos, procedimientos o terapias
  • las expectativas para la evolución del trastorno
  • su opinión o preferencia

Aunque no existe una cura para el síndrome de Reye, hay algunas opciones terapéuticas disponibles. La clave para el control médico de este síndrome es su detección precoz.

Un niño que padece síndrome de Reye necesita ser hospitalizado de inmediato en la unidad de cuidados intensivos y una vigilancia estrecha por parte del equipo del cuidado de la salud. Es una enfermedad seria que puede empeorar rápidamente.

El objetivo del tratamiento es vigilar y reducir la presión en la cabeza y proporcionar al niño cuidados de apoyo (tratamiento de los síntomas). Se utilizan, además, medicamentos para controlar la inflamación en el cerebro, las convulsiones, la fiebre u otros trastornos que pudieran presentarse.

 

La magnitud del problema dependerá de la gravedad del trastorno y de la presencia de problemas en otros aparatos y sistemas del cuerpo que podrían afectar al niño. En los casos más graves, es probable que deba utilizarse un respirador artificial para ayudar al niño a respirar más fácilmente.

Prevención del síndrome de Reye:

Los padres deberían leer atentamente las etiquetas de los medicamentos y evitar darles a sus hijos productos que contengan aspirina cuando estén enfermos.

Consulte al médico de su hijo acerca de los medicamentos y sus dosis.

Una respuesta a Un virus nuevo de la influenza H1N1 (gripe porcina)

  1. AlEjAnDrA dijo:

    PoNGaN QuE ApArAtOs ySiSteMaS AfEcTa La iNfLuEnZa!!!!!!!!!!!! x fa
    hacefalta!!!!!!

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